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04/07/2015 / Super Rugby

Highlanders campeones

El equipo basado en Dunedin, en el sur de la isla sur de Nueva Zelanda, alzó el cetro por primera vez tras vencer a los Hurricanes en Wellington por 21-14 en un excelente partido de rugby, digno de los contendientes y del Torneo. Desde el 2016, un equipo argentino participará de este certamen.

Vertiginoso, pero con todo bajo control. Recio, duro en el contacto pero siempre buscando el espacio en lugar del oponente. Pelota viva, siempre,con el pase en el contacto como premisa fundamental y siempre alguien encima para disputar el breakdown...

Un partido extraordinario para una final y un torneo que estuvieron con creces a la altura de las expectativas. Se detuvo el mundo del rugby por dos horas para apreciar y disfrutar de un match que jamás defraudó, como no lo hizo el campeonato a lo largo de sus 18 fechas.

Los Highlanders, que visitaban Wellington por segunda vez en el año, llegaban a este partido ante los Hurricanes con equipo completo y la moral en alza después de haber arrasado en semifinales, y en Sydney, a los Waratahs que defendían el título, en una victoria sin contemplaciones. El equipo entrenado por Jamie Joseph arribó a la capital de Nueva Zelanda pleno de confianza.

Los Hurricanes eran amplios favoritos por varias circunstancias: sólo dos partidos perdidos en toda la temporada, los números -en casi todas las áreas- avalando su sólido andar y su primer lugar de la tabla general a lo largo del año pero, con dos inconvenientes: el primero, la ausencia del tercera línea Ardie Savea -el mejor jugador del torneo- con un problema en su rodilla derecha y el segundo, la poca eficiencia en el line out, su Talón de Aquiles.

El primer tiempo y en síntesis, el partido, tuvo todo lo que se quiere de una final y cada equipo, a lo suyo, a lo que hizo bien durante el año: los locales, los Hurricanes, moviendo la pelota, obligando al rival a no permitirse fallar tackles, a abrir la cancha para que la defensa rival fuera más permeable, siempre con la pelota en dos manos, intentando pasarla en el contacto. 

Los Highlanders, más clínicos, utilizando el pie para ir a campo rival pero también jugando vertical, con un pack sólido y batallador que se plantó y luchó todas las pelotas, que no dio ventajas en el contacto y que impuso rigor en defensa.

Cada equipo, en su ley.

No estuvo certero Beauden Barrett pata patear a los palos por el lado local en la primera parte, y sí Lima Sopoaga en los Landers. Pero los Canes buscaron siempre el try, que consiguieron a los 36' de la inicial de la mano de Ma'a Nonu -en su último partido con esta camiseta, al igual que el capitán Conrad Smith-. Respondieron los de Joseph de la mano, la tracción y la potencia del 3ra línea Elliot Dixon tras un line robado a los Hurricanes, su punto flojo.

En el inicio del segundo tiempo hubo un nuevo try de Highlanders que hizo su arma letal a lo largo de la temporada, con 13 conquistas: Waisake Naholo.

Desde allí y hasta el final del partido, se alternaron el dominio. Unos, los Landers, haciéndose del territorio y la pelota buscando cerrar el encuentro. Los Canes, por el contrario, acelerando en los últimos veinte minutos -momento en los que a lo largo del año anotaron más tries que nadie. Beauden Barrett acerco el score a 14-18 a falta de cinco minutos. En ese momento, Julian Savea, wing implacable, perdió de manera increíble un try que le hubiese dado la ventaja.

Después de esa jugada, salieron del asedio los visitantes, fueron a jugar a campo rival y desde una posición favorable, el ingresado Marty Banks clavó un drop fabuloso que cerró el partido.

El año que viene, una franquicia argentina jugará en este certamen y si así de bueno fue vivirlo y verlo por televisión, mucho mejor será verlo en vivo y en directo, alentando y disfrutando del mejor rugby del mundo desde al lado.