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08/10/2014 / CAMPEONATO SUDAMERICANO JUVENIL 2014

Sueños de Selección

En las palabras del Pumita Nicolás Ocello queda cristalizada -en buena medida- cómo confluyen las sensaciones de los jugadores que, a los 18 años, empiezan a desandar el camino hacia lo más alto del rugby nacional. 

Llegar a la selección es el sueño de muchos chicos desde que empiezan a jugar al rugby, cuando Los Pumas son para ellos, sus ídolos. Para todo rugbier, vestir la celeste blanca es lo más lindo que puede ocurrirle –no hay quien no lo admita- y una vez que un juvenil entra en el Plan de Alto Rendimiento de la UAR y empieza -en base a mucho sacrificio y esfuerzo-  a ser parte de dicho Plan, es cuando puede empezar a sentirse parte también de los que, poco a poco y paso a paso, van en la búsqueda palpable de convertir aquel anhelo de chicos, en una realidad.

Nicolás Ocello ingresó al Pladar en 2013 y para él, junto a los otros 22 chicos de todo el país que han sido seleccionados para jugar ante Uruguay la final del Sudamericano M19 el próximo sábado en Montevideo será, en buena medida, su primer encuentro con una definición seria usando la camiseta nacional. 

El pilar de Olivos Rugby Club, de la URBA, cuenta sus sensaciones:

Las concentraciones y partidos de los Inter Pladares -como si fuera un mini campeonato argentino juvenil- fueron una oportunidad buenísima de aplicar lo que estamos entrenando y haciendo en el Pladar, porque trabajando en Alto Rendimiento, entre nosotros, sin competir, es muy difícil saber el nivel real que tenés. La verdad es que estuvo muy bueno. Y el hecho de haber sido convocado a este seleccionado ahora está buenísimo. Me puso muy contento. Quiere decir que estoy haciendo las cosas bien”. 

Nicolás agregó que, respecto a “las mejoras en el juego y en todos los aspectos que se entrenan en el Pladar, se notan. Tal vez yo no me doy mucha cuenta en el día a día pero sí, se nota. Yo me doy cuenta que progresé un montón en varias cosas… diría que en todos los aspectos tuve un progreso y lo que está bueno también es que además de agregar cosas nuevas –en cuento a juego- en el Pladar nos ayudan a repasar y fortalecer todo lo que ya sabíamos hacer de antes”. 

De ninguna forma da por hecho nada. Puntualiza que “contra Uruguay sin dudas va a ser un partido difícil. No podemos darnos el lujo de subestimar a ningún rival porque nosotros vamos a llegar con muy poco tiempo de estar juntos. Pero también sé que si hacemos las cosas básicas bien, prolijas y sin errores, aunque no nos conozcamos bien porque esta es la primera vez que vamos a estar juntos como equipo, creo que vamos a andar muy bien, sin subestimar a nadie, porque Uruguay no es un mal equipo, para nada”.

Nicolás, como sus compañeros de selección (algunos un poco más experimentados en las lides de las convocatorias) y todos tan entusiasmados como él, saben que la escalera hacia Los Pumas tiene muchos peldaños y que siempre, para empezar a subirla, debe empezarse por el primero.